Una intervención rusa en Cataluña ¿Sería posible?

Estos días el culebrón del llamado procés ha vuelto a ser noticia a causa de una investigación de la Guardia Civil, que baraja la posibilidad de que en 2017 Rusia se había ofrecido a enviar 10.000 soldados a Cataluña para así propiciar la proclamación de independencia ¿Sería posible una intervención militar de ese estilo?


Arriba una imagen del muy conocido mapa político de Europa en la que se puede ver que las fronteras rusas se encuentran a unos 5.500 kilómetros de distancia en línea recta de Cataluña. Es una distancia notable y, además, debemos tener en cuenta todos los países que hay por medio, mayormente miembros de la UE (como España) y de la OTAN (como España). Por contra miremos Siria, castigadísima nación donde si hay presencia militar rusa (recordemos que con la autorización del gobierno que controla la mayor parte de su territorio). El país árabe está a algo más de 1.000 kilómetros de la frontera más
meridional de Rusia y, por medio, encontramos países como Armenia (también con presencia militar rusa) o Irán, que no es desde luego una aliado de la OTAN ni de Occidente.  

Reflexiones sobre una pandemia

En estos tiempos insólitos de confinamiento e incertidumbre, cuando esa enfermedad llamada COVID-19 continúa expandiéndose aparentemente imparable por todo el mundo, conviene detenerse un momento a reflexionar sosegadamente acerca de esta pandemia. De sus implicaciones, de su verdadero alcance y, sobre todo, de lo que puede enseñarnos.


Mapa global de Nextstrain con la reconstrucción de la propagación geográfica de los virus SARS-CoV-2. Se visualizan 529 genomas muestreados entre diciembre de 2019 y marzo de 2020.
Arriba representación de cómo se ha ido expandiendo el COVID-19 por todo el mundo desde el foco original en China.
Los colores indican distintas variantes detectadas del virus, fruto de las mutaciones naturales que va sufriendo conforme
se replica. La genética es el mejor método que tenemos para realizar este seguimiento (Fuente: Nextstrain). 

Chernobyl. Una historia de disparates impensables, héroes extraordinarios y consecuencias insospechadas

Muchas son las cosas que se han dicho acerca de la terrible catástrofe nuclear de Chernobyl y, con toda seguridad, son muchos los que desconocen lo que realmente sucedió y por qué. Igualmente serán muchos los que desconocerán las más que sorprendentes consecuencias, dentro de la llamada zona de exclusión, tres décadas después del accidente. He aquí unos apuntes que quizá lo aclaren todo un poco mejor.


Arriba mapa de la extensión de la contaminación por Cesio-137
tras el accidente de Chernobyl. Como se puede observar dicha
contaminación se propagó de manera bastante caprichosa, con
áreas más afectadas en lugares muy alejados de la central y otras
poco afectadas mucho más cerca.
     Después del esperadísimo final de "Juego de Tronos", así llamada la "serie de series", los fans de la HBO apenas sí han tenido que esperar para poder disfrutar de otra joya producida por la prestigiosa cadena norteamericana (esta vez en colaboración con la plataforma Sky). Se trata de una miniserie de cinco capítulos titulada Chernobyl y que, como su propio nombre indica, se centra en los sucesos que acontecieron tras la explosión del reactor nº 4 del complejo electronuclear de Chernobyl, la fatídica madrugada del 26 de abril de 1986 (a la 1:24 hora local). La serie es más que recomendable por lo bien recreado de los escenarios, la reconstrucción que hace de los hechos y, muy especialmente, por su sobriedad, pues huye mayormente del maniqueísmo, la sensiblería lacrimógena y el sensacionalismo visual. Es esta sobriedad, de aire ciertamente "soviético" me atrevería incluso a decir, lo que más se agradece de la producción. Hubiera sido especialmente tentador recrearse en exceso en las imágenes impactantes y el "gore" de los efectos de la radiación extrema sobre las víctimas, el drama de las familias que vivieron todo aquello y, en definitiva, todo ese factor emocional en busca de la lágrima fácil. Pero no, los creadores de la serie han decidido darle otro enfoque, centrándose sobre todo en los hombres y mujeres que hubieron de enfrentarse al mayor accidente de la industria civil de la Historia, sin caer en el histrionismo y las sobreactuaciones. Como decía el resultado merece muchísimo la pena y te acerca a los hechos de manera que sientes un renovado interés por lo que allí sucedió.

A dos minutos del apocalipsis

El ascenso de los mamarrachos peligrosos (Trump, Bolsonaro...) nos acerca cada vez más al posible colapso total de nuestra civilización. El nivel de riesgo es muy preocupante y por ello el Doomsday clock se encuentra a sólo dos minutos del apocalipsis ¿A dónde iremos si destruimos el único hogar que conocemos? 


  
 
      Lo que se muestra arriba es la famosísima ecuación de Drake, desarrollada en 1961 por el astrónomo estadounidense Frank Drake con el objeto de estimar el número de civilizaciones avanzadas tecnológicamente, con capacidad para comunicarse a distancias interestelares, que podría haber en nuestra galaxia. Como se puede ver es una ecuación que se basa en factores limitantes. Fracción de estrellas que poseen planetas orbitando a su alrededor, promedio de estos planetas que podrían albergar vida, fracción de los mismos que efectivamente la han desarrollado en algún momento, fracción a su vez en los que han evolucionado formas de vida inteligente y, nuevamente a su vez, fracción en los que dichas formas de vida habrían desarrollado una tecnología lo suficientemente avanzada como para enviar señales al espacio que pudieran ser detectadas por nosotros. Si conociéramos todas las variantes de la ecuación podríamos saber cuántas civilizaciones hay en la Vía Láctea capaces de comunicarse a muy largas distancias de alguna manera, porque por lo que sepamos de momento sólo estamos nosotros.

Las limpiezas étnicas funcionan

La enésima masacre en Gaza ha vuelto a centrar el foco de atención en la desesperada situación de los palestinos en los territorios ocupados por Israel. El suyo es otro trágico ejemplo de limpieza étnica que se está llevando a cabo de manera exitosa. La Historia está llena de ellos.


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      En general, se entiende como "limpieza étnica" la expulsión de un territorio de una población "indeseable", basada en discriminación religiosa, política o étnica; o a partir de consideraciones de orden ideológico o estratégico; o bien por una combinación de estos elementos (Wikipedia).


¿Un mundo violento?

A menudo tendemos a pensar que vivimos en un mundo extremadamente violento, donde las guerras, el crimen y otras formas de violencia causan estragos ¿Pero es la época actual tan violenta como imaginamos o todo tiempo pasado fue mucho peor?


Esta interesante infografía muestra una estimación de algunos de los animales que, de media, causan más muertes humanas al año. Sorprende ver cómo criaturas legendarias por su supuesta ferocidad, como tiburones y grandes felinos, provocan un número meramente testimonial de víctimas (entre una decena y un centenar). Ciertos parásitos, como chinches, gusanos y moscas tsé-tsé, son ciertamente mucho más letales por las enfermedades que trasmiten y causan miles de muertes al año. Los perros domésticos, por los ataques directos y la trasmisión de la rabia, así como las serpientes venenosas (el conjunto de las especies más problemáticas), dejan un saldo anual de decenas de miles de víctimas. Muy por encima, claro está, se encuentran las muertes violentas de seres humanos a manos de otros seres humanos (por guerras, homicidios intencionados, etc.) y que ascienden de media al medio millón al año. Sin embargo incluso esta cifra se queda corta si la comparamos con las muertes provocadas anualmente por los mosquitos, los animales más mortíferos del planeta por las enfermedades que trasmiten (malaria, zika...) y que, según estimaciones, provocan entre cerca de un millón hasta unos dos millones de decesos (Fuente: micontenidovirtual.info).

¿A salvo de una represalia nuclear?

Informes recientes parecerían indicar que, gracias a una importantísima inversión en nuevas tecnologías militares, Estados Unidos habría alcanzado una incontestable supremacía nuclear ¿Estará a salvo de un ataque de represalia o la hecatombe global sería igualmente inevitable?


Dentro de un silo de misiles nucleares      Hace unos días descubría unas alarmantes declaraciones realizadas por el eminente lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky, referente mundial asimismo del progresismo y el activismo pacifista, realizadas el pasado 27 de abril para el periódico italiano Il manifesto (ver Con Trump nos arriesgamos a una guerra nuclear). En dichas declaraciones el bueno de Noam venía a decir que "...el proyecto, iniciado también por la administración Obama y que ahora ha acabado en manos de Trump, ha alcanzado niveles radicalmente superiores al del arsenal ruso como disuasor". Con ello se daba a entender que ahora Estados Unidos ha modernizado sus arsenales nucleares hasta tal punto que casi se diría que está a años luz de cualquier otra potencia en ese sentido. Siendo tan superior como se supone que ya es, siempre según las afirmaciones del señor Chomsky, el Tío Sam sería capaz de lanzar un devastador ataque preventivo contra su adversarios, entiéndase Rusia y China (porque lo de Corea del Norte es sólo para distraer), de manera tal que quedaría a salvo de un contraataque de represalia. Viendo quién ocupa ahora el despacho oval de la Casa Blanca semejantes declaraciones dan para provocar bastante ansiedad, pues podemos imaginar al energúmeno de Trump tentado de abrir el maletín nuclear del apocalipsis para borrar de la faz de la Tierra a varios miles de millones de personas ¿Estaríamos por ello al borde de la Tercera Guerra Mundial? ¿Qué hay de cierto en eso de que el moderno arsenal nuclear estadounidense se ha vuelto insuperable? Veámoslo con más detalle.

Acerca del mito de la imabatibilidad estadounidense

Durante décadas hemos sido bombardeados de manera incansable por una propaganda machacona. Nos venía a decir más o menos que, salvo alguna excepción, Estados Unidos siempre ganaba todas las guerras ¿Es cierto el mito de la imbatibilidad estadounidense?


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Varios soldados evacúan a un compañero herido
durante una operación llevada a cabo al sur de
Afganistán en el verano de 2011.
      Todos lo sabemos porque así nos lo ha venido mostrando sin parar el cine de Hollywood, las series de televisión que también nos vienen desde el otro lado del Atlántico, sus documentales en todos los formatos posibles, la literatura e incluso el discurso oficial que se transmite a través de la prensa, los informativos, revistas especializadas y otros medios de comunicación/persuasión. Los americanos siempre ganan. Poco importa que se nos esté hablando de sucesos históricos o de ficción fabulada, algo en lo que la industria del entretenimiento estadounidense tienen sobrada experiencia, porque la conclusión siempre es la misma. De una u otra forma los soldados del Tío Sam terminan acabando con todos los "malos" (ya sean nazis, japoneses, comunistas, terroristas de cualquier pelaje e incluso alienígenas) y, saliendo victoriosos, salvaguardan la paz mundial, el orden, la democracia y la "libertad" en general. Ya podemos respirar todos tranquilos, pues estos "vigilantes" nunca bajan la guardia y nos protegen de todo mal, para que así podamos seguir tranquilamente con nuestras vidas. Hemos sido receptores de este discurso, de toda esta propaganda, durante tanto tiempo que lo hemos asimilado como algo cotidiano ¿Pero será cierto eso de que el ejército estadounidense gana todas, o casi todas, las guerras? Veamos con más detenimiento y desde una perspectiva diferente el resultado de varias de ellas.

Obama en cifras

El balance de gobierno del presidente estadounidense saliente bien podría resumirse en un conjunto de datos empíricos acerca de lo que ha supuesto su mandato. Éste es Obama reducido a cifras.


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       La "normalidad" democrática de los Estados Unidos se escenifica esta semana con la toma de posesión del nuevo presidente salido de las urnas el pasado noviembre, el señor Donald Trump. Demasiado es lo que se ha hablado acerca del próximo inquilino de la Casa Blanca, de su retórica grosera, racista, machista y xenófoba, además de su ideario marcadamente ultra conservador. Tanto es así que medio mundo anda especialmente preocupado de lo que pueda hacer este sujeto una vez acomodado en el poder, que tampoco está demasiado claro. De esta manera los medios no paran de confrontar la imagen del presidente entrante con la del saliente, el señor Barack Obama. Una de las dos imágenes se nos suele presentar como positiva y otra más bien como negativa, creo que no hace falta decir quién es quién. Así tenemos al presidente "bueno" (que simboliza las ideas progresistas, el hecho de ser el primer afroamericano en ocupar la presidencia, elegante, educado y dialogante) enfrentado al presidente "malo" (que presumiblemente representa todo lo contrario). No se trata desde luego de elogiar a Trump, especialmente porque todavía no se ha puesto manos a la obra y no se puede hacer ninguna clase de balance acerca de su gobierno. Sin embargo eso sí lo podemos hacer con Obama después de ocho largos años como líder de la gran superpotencia mundial. Aquí se muestra en cifras lo que ha supuesto su mandato.

Correlaciones. El opio y la invasión de Afganistán.

En ocasiones la brevedad muestra con claridad lo que un discurso interminable termina por ocultar. Hay hechos concatenados que van más allá de la mera coincidencia, y hoy queremos nutrir la reflexión de nuestros lectores poniendo la cronología inicial de la invasión de Afganistán junto a la evolución del cultivo de opio en esta región del globo. Que cada cual juzgue por sí mismo y bucee si lo desea en la información que al respecto encontrará en la web y en bibliografía especializada. Cada vez más la información y el análisis se encuentran más allá de los medios tradicionales.

El 11 de septiembre de 2001, con el ataque a las Torres Gemelas, el pueblo estadounidense sufrió en propias carnes la barbarie. Muertos, heridos, familias quebradas... Semanas después, el 7 de octubre de ese mismo año, comienza la invasión de Afganistán. Como muestra la gráfica siguiente, la producción de opio en el 2001 había experimentado una reducción muy brusca respecto a los niveles anteriores. Si en el año 2000 se destinaban 82.000 hectáreas al cultivo de la adormidera, un año después los productores de opio apenas contaban con 8.000, un descenso drástico superior al 90 %.




Entre la lógica y las falacias

Muy a menudo los razonamientos lógicos más elementales, que nadie discute ante cuestiones de carácter neutro, sucumben a la irracionalidad y las falacias cuando abordamos temas considerados sensibles o controvertidos. Un claro ejemplo de cómo las emociones y los prejuicios pueden nublar el entendimiento.


Resultado de imagen de lógica formal       La Lógica es una ciencia formal, derivada de la Filosofía, que estudia los principios de lo que se conoce como demostración e inferencia válida. Así pues el objeto de estudio de esta rama del saber es dicha inferencia, entendida como el proceso por el cual se derivan conclusiones a partir de premisas, del mismo modo que el objeto de estudio de la Astronomía son los cuerpos celestes (planetas, estrellas, galaxias...).
Uno de los instrumentos básicos empleados en el proceso de inferencia recibe el nombre de silogismo, a saber, un razonamiento deductivo compuesto por dos premisas y una conclusión lógica. Un silogismo puede constar por ejemplo de una premisa mayor, una premisa menor o particular y finalmente de una conclusión. La fórmula podría ser del tipo: "todo A es B (premisa mayor), X es A (premisa particular), por tanto X es B (conclusión)". Se entiende mejor con un ejemplo práctico.

Todos los pantalones son prendas de vestir.
Las bermudas son un tipo particular de pantalones cortos.
Por tanto las bermudas también son prendas de vestir.

Siria. Una historia diferente

Sucedió en Afganistán. Luego se repitió en Irak y Libia y, finalmente, parecía que Siria iba a ser la siguiente. Pero en este país la historia ha sido diferente. A día de hoy todavía resiste a la oleada de "caos constructivo" que se ha llevado por delante a otras naciones ¿Cómo lo ha conseguido?


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Soldados del Ejército Árabe Sirio enarbolando una foto del líder
del país durante la celebración de una de sus últimas victorias.  
      En la década de los 90 del pasado siglo Libia e Irak eran dos países del mundo árabe gobernados con mano de hierro por dos dirigentes, Muamar el Gadafi y Saddam Husein, surgidos del panarabismo nacionalista, originalmente laico y de inspiración socialista, que pareció imponerse en la región durante el periodo de descolonización que siguió al fin de la Segunda Guerra Mundial. Sus regímenes tenían muchos elementos en común con el de la familia al-Ásad que gobernaba Siria desde comienzos de la década de los 70. Eran autoritarios y fuertemente represivos, sí, aplastando con violencia toda forma de disidencia política, cercenando la libertad de expresión y mostrando un muy escaso respeto por los derechos humanos. También eran regímenes marcadamente personalistas, que se apuntalaban en torno a la figura del omnipresente líder, algo que en el caso de la Libia de Gadafi alcanzó cotas de un delirante histrionismo. No en balde en Occidente todos estos países alcanzaron fama de ser dictaduras terribles, cuando no una amenaza para la seguridad y el orden mundial, como el durante años ampliamente demonizado régimen de Saddam Husein.
Sin embargo y a pesar de todo estas naciones también se caracterizaban por otra cosa, en su seno una vida medianamente decente era posible. Había paz y estabilidad porque un gobierno firme las imponían, de manera que la mayoría de la población podía desarrollar sus actividades cotidianas con relativa normalidad. Trabajar, tener un negocio o cursar estudios superiores eran aspiraciones alcanzables incluso para las mujeres. Una red de servicios públicos más o menos desarrollada cubría las necesidades básicas en materia de sanidad, educación, vivienda, etc. La miseria, el hambre y la violencia sectaria eran lacras que podían ser contenidas y, a pesar de todo, las minorías étnicas y religiosas (chiíes, cristianos, alauíes, sufíes...) podían coexistir con la mayoría suní.

La "ciencia" de la manipulación

Análisis gráficos, estadísticas y encuestas son métodos matemáticos empleados para analizar tendencias políticas, opiniones, el estado de la economía... Pero las matemáticas son sólo una herramienta y como tal son susceptibles de convertirse en una ciencia al servicio de la manipulación.

Resultado de imagen de estadisticas       Vivimos en la sociedad de la Información, a veces de la sobreinformación incluso. Diariamente nos vemos bombardeados por todo tipo de datos, que llegan a nosotros por multitud de canales (televisión, radio, prensa escrita, Internet y las redes sociales...). Nunca en la Historia hemos tenido acceso a tal cantidad y variedad de datos, de una forma tan rápida y sencilla. Sólo basta un clic del ratón o sacar el móvil, estés donde estés, y conectarse a la Red para dar con la información que buscamos. Recuerdo las clásicas discusiones que tenía con los amigos cuando nos reuníamos a charlar en un bar, que se eternizaban porque no era posible contrastar la opinión de cada uno (nadie iba con una biblioteca bajo el brazo). Hoy eso ya es historia, porque para eso tienes tu conexión 3G o 4G en tu smartphone que te saca de dudas acerca de cualquier cuestión (qué actor protagonizó ésta u otra película, envergadura de alas de un albatros, qué equipo ganó la liga inglesa en 1980...).
Pero que los datos nos inunden no quiere decir que estemos mejor informados. Al contrario, puede que la sobreinformación llegue a repercutir en nuestra capacidad de juicio. Para eso existen determinadas herramientas de gestión de la información, surgidas de la Estadística y las Matemáticas, diseñadas en principio para extrapolar de un conjunto o de la totalidad de los datos disponibles sobre un asunto concreto, una conclusión que se pueda presentar en un formato tal que resulte fácilmente comprensible o asimilable. Muestreos estadísticos, encuestas, gráficos y demás nacieron como herramientas de las que se podía obtener información concluyente en todo tipo de disciplinas: investigaciones científicas, procesos de control de calidad en la industria, epidemiología, evolución en la producción de bienes y servicios de un país, estudios sociológicos, etc.

Huyendo hacia delante

Vivimos huyendo hacia delante. El orden mundial imperante, basado en un capitalismo financiero desbocado, y nuestra depredadora civilización industrial, que consume recursos naturales como si no hubiera un mañana, son materialmente insostenibles. Las señales de advertencia se reproducen por todas partes.

Resultado de imagen de calentamiento global       Hace unos días tuve la oportunidad de volver a visionar el film Las bicicletas son para el verano, de Jaime Chávarri, basada en la obra teatral homónima de Fernando Fernán Gómez. La película nos narra la epopeya de una familia madrileña relativamente acomodada que se ve inmersa en la pesadilla de la Guerra Civil Española. Los protagonistas afrontan la entrada de aquel fatídico verano del 36 de una forma relativamente despreocupada en relación a los turbulentos acontecimientos políticos que se estaban desarrollando, con episodios de violencia casi a diario. Ellos y otros muchos sencillamente siguen viviendo sus vidas como si nada, acuden a sus trabajos, piensan en lo que van a hacer durante las próximas vacaciones, van de compras, se relajan en cafés y terrazas si tienen la oportunidad... Las noticias que les llegan anuncian que el abismo se abre ante sus ojos (desestabilización, un golpe militar, enfrentamientos en algunos puntos del país e incluso en la propia capital), pero, como ciudadanos corrientes que son, se ven incapaces de reaccionar adecuadamente ante la aterradora excepcionalidad de la guerra.
Ese "Ya verás como al final no pasa nada", "Esto no nos afecta a nosotros" o incluso "Pues aquí estamos tan tranquilos, la situación no es tan grave como la pintan", frases que bien pudieron suscribir quienes afrontaron el estallido de la contienda civil sin ser verdaderamente conscientes de lo que se les venía encima, resumen igualmente la actitud de la mayoría de la población ante la crisis civilizatoria que enfrentamos. El colapso económico, político, social y medioambiental del mundo que conocemos puede hacerse realidad antes incluso de lo que imaginamos. No es catastrofismo exagerado, un delirio apocalíptico, ni nada por el estilo. Como se suele decir, las señales de alarma están ahí para todo aquel que quiera verlas.

Malala Yousafzai y el control demográfico

La historia de la valiente Malala recorre el globo, entra en todos los hogares. Una sociedad democrática debe garantizar para ambos sexos la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación. ¿Puede este derecho fundamental servir también para gestionar la expansión de las poblaciones humanas? 

Malala Yousafzai.
 Premio Nobel de la Paz 2014
¿Qué tienen que ver Malala y el control demográfico? ¿Por qué una reivindicación justa y necesaria, como el derecho de las mujeres a la educación y a planificar libremente su futuro profesional, puede ser al mismo tiempo una medida políticamente efectiva para mantener las poblaciones humanas dentro de unos límites seguros? Para entenderlo primero debemos despejar algunos prejuicios muy populares que presentan el control demográfico como un asunto necesariamente sórdido y macabro.

Suele pensarse que guerras, plagas, epidemias, o cualquier otro mecanismo de destrucción de seres vivos, contribuyen como ninguna otra cosa a controlar los excesos de población humana. Es una explicación convincente por su sencillez y principalmente porque concuerda con lo que a primera vista dicta el sentido común. Esta tesis tan extendida goza además de apoyo entre algunos científicos de la naturaleza que sobrepasan las fronteras de su campo de estudio para ocuparse de realidades tan complejas como las dinámicas sociales.


¡Alerta, la carrera armamentística vuele a estar en su apogeo!

El actual escenario geopolítico internacional está revirtiendo a una situación muy similar a la existente durante la Guerra Fría. Por el momento el enfrentamiento entre los dos bloques, Estados Unidos y sus satélites por un lado y Rusia y China por otro, se dirime en el terreno económico, parejo a la ampliación de las esferas de influencia y alianzas respectivas. Pero en un escenario de crisis imprevisible el nuevo "equilibrio del terror" armado puede volver a jugar un papel importante.


          Todo apunta a que se está estableciendo un nuevo escenario geopolítico global, un escenario de bloques enfrentados similar al que existió durante la Guerra Fría, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta el desmoronamiento de la Unión Soviética a principios de la década de 1990. Una vez más a un lado tenemos a Occidente, con los Estados Unidos como líder indiscutible al cual todos siguen sin apenas rechistar (los estados de la Unión Europea, Israel, Japón, Corea del Sur, Australia...). Y en frente tenemos a un nuevo eje formado por viejos rivales, Rusia y China, que tratan de atraer hacia sí a otros estados emergentes como Brasil, la India o Sudáfrica (con los que conforman el llamado grupo de los BRICS), así como a distintas naciones tanto de Asia (Irán, las repúblicas ex soviéticas de Asia Central, Vietnam, Corea del Norte...), América Latina (Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y hasta Argentina) e incluso de África. El bloque chino-ruso es un entramado heterogéneo y poco cohesionado de países que mantienen buenas relaciones en el terreno económico y sólo a veces en el político, porque otras chocan en determinados intereses contrapuestos, y que han establecido diferentes acuerdos puntuales, que repasaremos más adelante, que parecen beneficiar a los distintos actores. Dichos acuerdos pueden tener mayor o menor envergadura, pero no definen ni mucho menos un bloque monolítico al estilo del Pacto de Varsovia (formado por la Unión Soviética y los países que ésta ocupó militarmente al final de la contienda en Europa) nacido para enfrentarse directamente a la OTAN, vestigio de la Guerra Fría que no sólo ha sobrevivido, sino que ha crecido en virtud a las políticas expansionistas norteamericanas. Con todo la tendencia parece indicar que este escenario de bloques puede terminar consolidándose con lo que ello implica.

¿Es masón Francisco I? Primera parte: el Papa y el club Rotary.

Las ideas reformistas del Papa Francisco despiertan las sospechas de ciertos sectores de la iglesia que lo vinculan a la masonería laicista.



Francisco I orando en el muro de las lamentaciones. Uno de
los lugares más sagrados del judaísmo. Vestigio del
antiguo Templo de Jerusalén
¿Está la iglesia en manos de la masonería? Algunos consideran que el Papa Francisco, cuya imagen se asocia a progreso y reforma del catolicismo, sería un instrumento de fuerzas laicistas. La cultura del encuentro promovida por el pontífice o su acercamiento al judaísmo, mediante encuentros con la poderosísima logia sionista B´nai B´rith, se interpreta por los más retrógrados como un alineamiento con ciertas instituciones, incluso sociedades secretas, que desde hace siglos impulsarían la tolerancia religiosa y el diálogo entre confesiones como un pretexto para diluir el poder de Roma. Preocupa que el santo padre sintonice en exceso con propuestas tradicionalmente ligadas a la francmasonería liberal adogmática, como la separación total iglesia-estado, la laicidad completa del espacio público o la autofinanciación definitiva de las distintas confesiones.

Cuando se afirma la pertenencia de algún personaje ilustre a una sociedad secreta se corre el riesgo de caer en el sensacionalismo. A menudo la teoría de la conspiración entremezcla datos objetivos con elucubraciones verosímiles para generar un producto de entretenimiento y de fácil consumo. Basta con echar un vistazo en la red, una búsqueda con las palabras "Francisco I" y "masón" permite comprobar la cantidad de periodismo novelado que hay en torno al tema.


Democracia directa y participativa: un soplo de esperanza.

La democracia directa y participativa, aunque no exenta de problemas, aumenta la afección del ciudadano hacia la política y bloquea con mayor eficacia la corrupción de las instituciones. 


¿Es completa una democracia representativa? ¿Deberíamos avanzar hacia un modelo directo y participativo? ¿Podríamos combinar ambas formas de democracia? La elección de representantes en los que delegar la responsabilidad de los asuntos públicos entraña un riesgo estructural, derivado del diseño mismo del sistema. Como todos sabemos, dicho riesgo consiste en que los elegidos obvien los intereses de los electores, incumpliendo programas electorales, poniéndose al servicio de la plutocracia o preocupándose por objetivos partidistas al margen del bien común.

De lo último sobran ejemplos y, desde la Política de Aristóteles allá por el siglo IV a.C., la vulnerabilidad de la democracia representativa ante la corrupción ha sido un lugar común de la ciencia política. Sin embargo, su alternativa, la democracia directa, recibe airadas críticas en cuanto surge en el debate, toda vez que apenas se ha aplicado y que existen algunos casos que han despertado bastante admiración, como el ensayo de la ciudad brasileña de Porto Alegre durante el mandato del presidente Lula da Silva.

Centros católicos concertados. ¿Discriminación en la contratación de docentes?

¿Existen presuntas prácticas discriminatorias en la contratación de personal docente en centros educativos católicos concertados?



Cualquiera diría que España es un país por el que no pasa el tiempo. Desde el punto de vista socio-político, algunas de las estructuras vigentes durante el franquismo siguen hoy en día acaparando importantes cotas de poder. Un conocido ejemplo lo encontramos en el triángulo formado por los vértices constructores, poder financiero y poder político, cuya alianza fue un pilar de la pasada dictadura y la principal causante de los desequilibrios económico-sociales ocasionados por la reciente burbuja inmobiliaria (1). Pero ¿qué me dicen de la iglesia católica? 

Permítanme contarles una anécdota que tiene poco de anecdótica. Me la contó un amigo, profesor interino afectado por los recortes, que se ha visto obligado a empezar de nuevo, buscando trabajo en cualquier parte, incluidos los centros concertados católicos. 

Laos. La historia que nadie cuenta

En el contexto de la Guerra de Vietnam la CIA desarrolló una operación secreta en el vecino Laos. Dicha operación consistió en someter al mayor bombardeo de la Historia a un país neutral que, aun a pesar de la amenaza de infiltración comunista, no estaba en guerra contra los Estados Unidos.


        La República Democrática Popular Lao, más comúnmente conocida solo como Laos, es un país ubicado en el sudeste asiático que comparte fronteras con, entre otros, China, Tailandia y Vietnam. Con una superficie que es menos de la mitad que la de España, una población de algo más de 6,6 millones de personas, una economía principalmente basada en la agricultura (mayormente de subsistencia) y un gobierno de inspiración socialista, es la menos conocida y a la vez la más aislada de las naciones de la región. Poco podrá decirnos sobre ella casi cualquier persona de nuestro entorno, aparte de que, eso siempre aquellos que tengan edad suficiente y lo recuerden, fue el lugar dónde terminó refugiándose Luis Roldán, el corrupto y prófugo ex director de la Guardia Civil durante los últimos años del gobierno de Felipe González, allá por el año 1995. Sin embargo el desconocido Laos tiene una sobrecogedora historia que contarnos, una de la que apenas se sabe y que merece entrar en los anales de las mayores abominaciones jamás cometidas por el ser humano. Y es que este en apariencia paradisíaco rincón de Asia, con sus junglas todavía vírgenes, sus bucólicos campos de arroz y su cultura milenaria, ostenta el triste récord de ser el país más bombardeado de la Historia.

La promoción de la cultura del esfuerzo como camino al éxito.

La difusión en los medios de la cultura del esfuerzo limpia la imagen del sistema en tiempos difíciles transmitiendo el mensaje de que la movilidad social aún existe.


Juan Manuel, el magistral cocinero amateur ganador de Masterchef, declaró como moraleja de su experiencia formativo-competitiva en el programa: “en este mundo si uno se esfuerza, lucha y quiere, lo consigue”. Ya está aquí de nuevo la ética del trabajo difundida en los medios. TVE lanza este mensaje en una franja horaria de máxima audiencia, en plena depresión económica, con cerca de 1,000.000 de licenciados desempleados, alrededor de un 60 % de paro juvenil y buena parte de la juventud mejor formada de la historia de España forzosamente emigrada. ¿Es realista el concepto contenido en el consejo del bueno de Juan Manuel?

Los medios, y a través de ellos los gestores tecnócratas, siguen difundiendo los principios de la ética del trabajo, a pesar del desengaño que la crisis sistémica ha provocado en muchos de los que han creído en esta doctrina y han puesto gran empeño en formarse y ser productivos. Uno de esos principios es el enunciado arriba: el trabajo duro, la disciplina y el autosacrificio por un objetivo conducen al éxito (nótese que normalmente equiparamos “éxito” con “éxito profesional”, lo que indica hasta qué punto la ética del trabajo ha penetrado en nuestras mentes).

Recortes en sanidad y pensiones: los peligros de la eugenesia.

Los recortes en sanidad y pensiones podrían formar parte de una estrategia biopolítica de regulación demográfica de la población. Partiendo de declaraciones actuales en este sentido, se ilustran los peligros que la eugenesia y el control demográfico supusieron en el pasado para el cumplimiento de los derechos humanos. 


El pasado 15 de Enero de 2013 el ministro de finanzas japonés Taro Aso, de 72 años de edad, en el marco de una reunión de tecnócratas sobre la reforma de la seguridad social, declaró que el sistema médico debía implementar reformas que facilitaran la muerte de los pacientes terminales que, según Aso, suponen una pesada carga para el país desarrollado más deficitario. Según informa el diario británico The Guardian, sus palabras exactas fueron: “que se den prisa y se mueran”. (1) Por lo visto, el multimillonario empresario y político, heredero de un poderoso linaje de industriales y hombres de estado que se remonta hasta el siglo XIX, tiene como prioridades absolutas los lastrados datos macroeconómicos japoneses y la amenaza político-nuclear de la vecina China. (2)

Sin embargo, su comentario pone de manifiesto dos realidades innegables: a) su inexistente respeto por la vida humana ajena y b) el uso político de las legislaciones, en este caso la reforma de la seguridad social japonesa, para gestionar y regular demográficamente las poblaciones. Sin ir más lejos, en Europa se están llevando a cabo reformas de los sistemas públicos de pensiones y asistencia sanitaria que aumentan la desigualdad social, (3) empobrecen a la población más necesitada y dificultan su acceso a estos servicios constitucionales, reconocidos como derechos humanos en la Carta Magna de Naciones Unidas. Extraño, ¿verdad? porque en una democracia real la gestión de los asuntos públicos debería estar inspirada, controlada, limitada y orientada a la consecución de las tasas más altas de respeto por la dignidad humana.

El decrecimiento económico y la pobreza.

El sistema de producción-consumo vigente en la historia durante los últimos cinco siglos se ha basado en un supuesto erróneo cuyo cuestionamiento no ha tenido resonancia hasta la reciente actualidad. Este supuesto afirma que el crecimiento económico puede mantenerse indefinidamente. Hoy, sin embargo, se extiende cada vez más la certeza de que no es posible un crecimiento indefinido en un mundo finito de recursos limitados: los recursos se agotan y con ello la economía de la eterna expansión.

Todo apunta a que el aumento de la tasa interanual de crecimiento, este objetivo sagrado para los planteamientos económico-políticos de los países, será cada vez más difícil de alcanzar. Existen ya estudios financiados...