Lo que la histeria "antiokupación" esconde

A juzgar por ciertas noticias con las que nos bombardean, parecería que la ocupación ilegal de viviendas en España se ha convertido en un problema fuera de control. Nada más lejos de la realidad. Más bien al contrario, tras esta falsa histeria se esconden poderosos intereses relacionados con la especulación.


La presente gráfica es una comparativa del porcentaje de vivienda en alquiler social en distintos países de la UE. Como se puede comprobar, en comparación con Austria, Holanda o Dinamarca, España se encuentra a la cola. Más o menos al mismo nivel que naciones como Rumanía o Lituania. Fuente: El Boletín.

Jarabe antidemocrático

De un tiempo a esta parte la extrema derecha nacional populista, con la complicidad de los medios de comunicación masas, trata de imponer su jarabe antidemocrático al resto de la sociedad. El objetivo es normalizar el acoso, los insultos, amenazas y agresiones por parte de este colectivo como algo que los demás deberíamos aceptar sin más.


Fotograma del vídeo en el que se observa el escrache practicado este viernes a la ministra de Trabajo Yolanda Díaz en Toledo por parte de un grupo de trabajadores del sector taurino.
Todo y que la imagen no es buena, aquí se puede ver
a un grupo de violentos abalanzándose sobre el coche 

de la ministra Yolanda Díaz.
      Las comparaciones son odiosas, suele decirse a menudo, y he aquí dos ejemplos que así lo muestran. El primero nos retrotrae a abril de 2019, a la campaña electoral de la primera convocatoria a las urnas de ese año, que luego no sirvió de nada porque terminó habiendo una segunda en noviembre por el empeño de Pedro Sánchez de complicar las cosas. Parece que haya pasado toda una vida desde entonces, sobre todo porque la pandemia de COVID-19 lo ha trastocado y distorsionado todo a un nivel que ni nos podíamos imaginar sólo unos meses antes, pero el caso es que el 14 de abril de 2019 Albert Rivera acudía a un mitin de Ciudadanos en la localidad vasca de Rentería. Cuesta ya encontrar imágenes del suceso, pero el que entonces seguía siendo el "niño bonito" del IBEX35 (poco costó amortizarlo más tarde) tuvo la ocurrencia de realizar el acto en una circunscripción en la que su partido no tenía ni la más remota posibilidad de rascar ningún escaño, pues como aquel que dice los votantes de la formación naranja se podían contar con los dedos de la mano. A esto hay que añadir que la ciudad en cuestión es un conocido bastión de la izquierda abertzale ¿Ganas de provocar? Que cada unos extraiga sus propias conclusiones. El caso es que uno de los momentos más tensos se vivió cuando el coche que llevaba a Rivera al mitin interrumpió una manifestación autorizada, mientras efectivos de la Ertzaintza bloqueaban a los participantes para dejarlo pasar. Es en ese preciso instante cuando algunos manifestantes se abalanzan sobre el vehículo profiriendo todo tipo de insultos, la policía autonómica interviene de inmediato con gran contundencia y Rivera pasa sin mayores impedimentos, todo y que algunas personas que nada habían hecho terminan recibiendo más de un porrazo. La tensión continuaría durante el propio mitin, cuando más manifestantes acudieron con intención de boicotearlo y se produjeron más cargas policiales. Se como fuere Ciudadanos pudo concluir el acto y los incidentes que lo envolvieron se saldaron con más de 23 procesados (tal y como señala ElNacional.cat).

Mitos que se desmoronan

Vivimos tiempos agitados y convulsos, tiempos de cambio. La pandemia no ha hecho sino acelerar este proceso de cambio, en el que los viejos mitos que sustentaron el orden en el que nacimos, parecen estar desmoronándose.


10062020 ONLY FOR USE IN SPAIN
      Su imagen se ha proyectado como una larga sombra durante buena parte de mi vida, lo mismo que le ha ocurrido a casi todo el mundo en este país a lo largo de las últimas cuatro décadas. De pequeño, en el colegio (en aquel entonces la EGB), su fotografía nos contemplaba solemne desde lo alto, desde esa posición de privilegio encima de la pizarra, como si nos vigilara allí sentados en nuestros pupitres mientras el profesor enseñaba su lección. Sí, desde bien temprano nos inculcaron el respeto a su figura y a lo que representaba, una institución que nos amparaba a todos (o eso decían). En realidad la imagen de este señor estaba por todas partes. Literalmente, porque su efigie podía verse en las monedas de las antiguas pesetas y en los billetes de 10.000, por lo que todos lo llevábamos en nuestros bolsillos y carteras; de hecho seguimos llevándolo porque también aparece en las monedas de euro acuñadas en España. Y por supuesto lo veíamos aparecer a todas horas en televisión, solo o en compañía de su familia, desde donde se pregonaban de manera incansable sus innumerables virtudes. Artífice de la Transición, heroico defensor del orden constitucional y democrático tras el intento de golpe de estado del 23F, monarca modelo y ejemplar cuya imagen simbolizaba la defensa de la modernidad y de las libertades, hombre sencillo y campechano donde los haya... Obviamente estoy hablando del rey emérito Juan Carlos I de Borbón

Mentalidad de negreros del siglo XIX. Catástrofe del siglo XXI

Las mentalidades retrógradas y egoístas sirven de bien poco a la hora de paliar los efectos de una gran tragedia global como la que está provocando la pandemia de COVID-19. Todo lo más lo único que conseguirán es agravar todavía más los efectos del desastre.


Caceroladas alentadas por Ayuso y Abascal en el Barrio de SalamancaUn grupo de partidarios de Trump protesta en Michigan para poner fin al confinamiento

Arriba imágenes de protestas en el muy pudiente barrio madrileño de Salamanca (izquierda) y de partidarios ultrarreaccionarios de Trump en Michigan (derecha), en este caso alardeando con sus armas de fuego. Estas dos imágenes tienen un común denominador. Grupúsculos de privilegiados molestos por las normas de confinamiento y distanciamiento social impuestas a raíz de la pandemia. Tanto en uno y otro caso la palabra "libertad" es una escusa, pues en un ejercicio de absoluta falta de empatía, lo único que se busca es reivindicar los privilegios exclusivos de los muy excluyentes colectivos que se manifiestan, en detrimento del resto de la sociedad.

Reflexiones sobre una pandemia

En estos tiempos insólitos de confinamiento e incertidumbre, cuando esa enfermedad llamada COVID-19 continúa expandiéndose aparentemente imparable por todo el mundo, conviene detenerse un momento a reflexionar sosegadamente acerca de esta pandemia. De sus implicaciones, de su verdadero alcance y, sobre todo, de lo que puede enseñarnos.


Mapa global de Nextstrain con la reconstrucción de la propagación geográfica de los virus SARS-CoV-2. Se visualizan 529 genomas muestreados entre diciembre de 2019 y marzo de 2020.
Arriba representación de cómo se ha ido expandiendo el COVID-19 por todo el mundo desde el foco original en China.
Los colores indican distintas variantes detectadas del virus, fruto de las mutaciones naturales que va sufriendo conforme
se replica. La genética es el mejor método que tenemos para realizar este seguimiento (Fuente: Nextstrain). 

La tumba de los imperios

El anuncio de la retirada norteamericana de Afganistán viene a corroborar que la nación centroasiática ha sido y sigue siendo la tumba de muchos imperios. Pero también demuestra algo más, el progresivo declive de Estados Unidos, incapaz de hacer valer su aplastante superioridad militar aparente para ganar guerras.


En la imagen restos de un avión espía estadounidense que se estrelló,
o fue derribado, en suelo afgano el pasado enero.
      Todo el mundo parece estar muy centrado, y preocupado, por esa nueva enfermedad que ya se ha convertido en la palabra de moda. Proliferan, cómo no, las noticias alarmistas y tertulias en las que presuntos expertos o personajes conocidos (desde políticos, pasando por humoristas o actores, hasta toreros) afirman "que la cosa es mucho más grave de lo que quieren decirnos", con lo que podríamos estar al borde de no se sabe muy bien qué. Entretanto la economía se ve sacudida, la normalidad afectada y masas histéricas acuden a los supermercados a acaparar víveres, cuando no a las farmacias para agotar las existencias de mascarillas (que en realidad no son de gran utilidad) o de geles desinfectantes (que tampoco son una panacea para evitar contagios). Todo esto por una enfermedad con una tasa de mortalidad inferior al 1% y que tal vez llegue a acabar con la vida de alrededor de un millón de personas en todo el mundo, en caso de convertirse en pandemia. Todas esas víctimas pueden parecer muchísimas, sin embargo hay que tener en cuenta que la gripe común mata a centenares de miles todos los años, lo mismo que otras enfermedades como la malaria o también los conflictos armados. Muchas más son las personas que mueren de hambre, a razón de unas 24.000 al día (siendo más de 8.000 niños) y también por los problemas asociados a la degradación del medio ambiente (contaminación del aire, exposición a químicos tóxicos, aguas insalubres...), que mata a millones todos los años. El tema ya empieza a ser bastante cansino y no es mi intención hablar de él, pero para aquellos que quieran saber cómo están realmente las cosas recomiendo el artículo Diez buenas noticias sobre el coronavirus, de Ignacio López Goñi, catedrático de microbiología de la Universidad de Navarra.

El mundo necesita a los virus

A pesar de su nefasta fama como agentes portadores de enfermedades, el mundo necesita a los virus. He aquí un ejemplo concreto de su crucial importancia para la vida en la Tierra.